El rincón de 

 Miguel Herrero

  Guillermo Summers  

 

Guillermo Summers fue entrevistado en exclusiva por Miguel Herrero y Cristina Camell en el programa Esto es vida  el viernes 18 de abril de 2008. En las siguientes páginas puedes ver las instantáneas de tan destacado momento

Guillermo Summers en Esto es vida

 

         

Mi primer personaje es alguien a quien debo mucho, a quien tengo que agradecer mi pasión por la tele. Y es que ya desde pequeño notaba que esa caja me apasionaba demasiado y , haciendo examen de conciencia, podría indicar que junto al concurso de Chicho, Guillermo Summers me ha hecho amar la televisión. Con apenas 5 años viví toda una secuencia interminable de imágenes de diferentes programas de la época, era "Y sin embargo te quiero". Apenas entendía lo que allí se decía, pero sí me daba cuenta de que unían frases descontextualizadas con música "ad hoc" para la ocasión y resultaba un producto del todo atrayente. Con el paso del tiempo, a mi investigación del pasado televisivo sólo le faltaba poner imagen a nombres de programas del pasado más lejano de nuestra tele. Y de ello se encargó el gran Guillermo Summers, de refrescarnos la memoria con el mejor sentido del humor, con su sabia ironía e imaginación. Con mucho trabajo.

     

Este sabio televisivo es sevillano y con el ingenio en el biberón familiar, ya que su hermano era el gran cineasta Manuel Summers. Precisamente Guillermo hizo varios "cameos" en las producciones de Manolo. Lo recuerdo haciendo del periodista Willy Summers o en plena selva, dentro de "Cine por un tubo", original serie emitida en la 2 a principios de los 90.
 Durante su primera época televisiva, hacía dibujos para las caretas de espacios de TVE hasta que despuntó como guionista en míticos programas infantiles como "El juego de la foca", "Pasarratos", "La locomotora" o "003 y medio". Es el responsable de aquella locura con María Luisa Seco y Pepe Carabias, "El monstruo de Sancheztein" y estaba detrás de "Sabadabadá" con el pequeño Torrebruno y la gran Mayra. Ya en los 80 le dio por aparecer en televisión y eso que nunca ha sido guapo por fuera. Ya quisieran muchos serlo, como él, por dentro. Su gran oportunidad no vendría en "Fantástico", mostrando su habilidad de mover la nuez hasta el punto de levantar una pajarita, sino en "Y sin embargo te quiero" junto a Ignacio Salas y Pastora Vega. Fueron la revelación del 83. Una presentación amena los Domingos por la tarde para avanzarnos la programación de la siguiente semana en la parrilla de la tele pública. Los presentadores de la cadena fueron revolucionados para hacer entradillas, parodias, críticas y demás locuras. Tanta fue su popularidad que aparecieron en portadas de revistas e incluso se hicieron cargo de la Nochevieja del 85, "Si te he visto, no me acuerdo", uno de los espacios más transgresores que se han visto en las Nocheviejas patrias. La pareja de barbudos siguió funcionando en conjunto en el breve "Segundos fuera" con una Karmele Marchante más teatralizada que de costumbre o el concurso de pasatiempos "La hora del TPT" pero se estrelló con el sucesor de "Y sin embargo te quiero", "Esto es lo que hay", que sin su aparición en pantalla apenas interesaba. Subido en la noria del éxito, acompaña a Ignacio Salas por los rincones europeos donde se celebran los primeros "Juegos sin fronteras", aquella Eurovisión de pruebas físicas que vimos durante varios veranos.

         

 Y le perdemos la vista hasta que en el 90 nos reencontramos los Domingos en otro avance semanal de la programación con el simpático "Dos cadenas para tí", que llega a cambiar de la segunda a la primera cadena. Eso sí, como Salas estaba ocupado con los gallifantes de "Juego de niños" decide acompañarse de la bella y divertida Susana Hernández, que sería su pareja de aventuras nostálgicas durante la siguiente década. Tan bien les funciona el invento, que TVE les ofrece "Devórame otra vez" en el verano del 91, para extraer del desaprovechado archivo de TVE los documentos musicales más destacables, mientras Paco Valladares convierte en versos clásicos las letras de canciones como el "Cántame" de María del Monte. Repiten en el verano del 92 con "Devórame 2",que sufre la batalla de las audiencias. En el verano del 94 arrasa su especial "Canciones de verano" junto a Ignacio Salas. Nos apetecía verlos juntos de nuevo. Ya inmersos entre tanta cinta, les encargan "Lo que en tiempos se llevó", un reflejo social y político de los 60,70 y 80 aderezado por sus amenos comentarios y una cuidada selección de clásicos de la cadena de las cadenas. Se emitió durante la primera mitad del 95 y obtuvo una cierta relevancia para la época que se empezaba a vivir en el medio. Apenas un mes les separó del gran éxito que cosecharon con "Mitomanía". Sin soltarse del brazo de Susana Hernández, el especial dedicado a los temas veraniegos barre en las audiencias. Le seguirán otros dedicados a temas otoñales, villancicos, canciones de amor y van salteando otras "Mitomanías" en tandas sueltas o agrupadas, tratando las imitaciones, los cantarines más famosos, versiones de los Beatles, sagas de artistas, canciones primaverales, los sudamericanos, los festivales de la canción, a quienes nos habían dejado, temas dedicados a los medios de comunicación, a los viajes o a las bandas sonoras de cine. Entre tanto, Guille nos regala el mejor legado acerca de la historia de la televisión, que bordó junto al equipo del fantástico documentalista Francisco Quintanar (luego responsable de las tandas nostálgicas de "imágenes de tu vida" de Hermida). Se trata de "Érase una vez la tele", serie de 16 episodios que nos cuenta con gran sentido del humor la cronología de la tele, con impagables estampas del archivo de TVE y declaraciones de algunos de los más grandes mitos de nuestra vieja "casa". Curiosamente, pese a ser una serie para mirarse el ombligo y a modo de autopromoción al cumplir los 40 años de vida del medio en nuestro país, fue la propia cadena quien la maltrató sin parar hasta dejar tres capítulos inéditos que batieron récord de audiencia en pleno verano del 97 y en la 2 tras su reposición, con todo en su contra. Vemos a Guillermo metido en el mundo de la publicidad cuando acaba el pasado siglo y de nuevo con su casi inseparable Igancio Salas en los anuncios de Citroen. Allí despliegan todo su humor haciendo de astronautas, de toreros, tirándose desde un rascacielos o doblando a sus muñecos de guiñol. Por ello reciben una importante cuantía económica, a la vez que su popularidad vuelve a estar en lo más alto. Y de paso, escribe un libro sobre la historia de los anuncios,"Yo soy aquel negrito", con vídeo recopilatorio incluido.

  

Ya después, termina con la serie "Mitomanía" a través de una serie de especiales, que en su mayoría no ven la luz nunca. Fue una verdadera lástima que TVE no emitiera el último, dedicado a repasar la propia historia del programa. Por eso, un poco enfadado, Guille ficha por Antena3 para hacer una colaboración en el "Club Megatrix",como en los viejos tiempos de concursos ingeniosos para los infantiles. Lo vemos de invitado en espacios de todas las cadenas, sin faltar a su cita veraniega del "Grand prix".Había que enfrentarse a la patata caliente. Hizo de "partenaire" de Yvonne Reyes en un concurso de chistes de Canal Sur, "Hagamos el humor" y escribe el libro "El cochecito leré" ,acerca de temas relacionados con la conducción. Últimamente lo hemos podido ver haciendo un más que digno número en "Mira quién baila" y presentando su último libro en colaboración con Federico García Serrano,"Cocina para vagos".
Menuda carrera para uno de los más grandes, para una de esos personas que han hecho de todo y para todos en el mundo de la televisión. Alguien que se ha ganado el cariño y el respeto de la profesión, que nunca ha dado un escándalo, que ha hecho todo lo posible por entretener y por redescubrir las joyas del pasado televisivo. Gracias a él puedo entonar como Mochi el tema de "Escala en HIFI" o saber quién era José Luis Pécker, quién formaba parte del jurado de Eurovisión cuando ganó Massiel o la cantidad de premios que consiguieron nuestros realizadores en todo el panorama europeo. Si Guillermo no hubiera hecho televisión, tal vez yo tampoco la hubiera hecho. Es más, tal vez no amara la televisión. Desde mi butaca semanal del Canal 4 de Castilla y León lo he buscado cual invitado de "¿Quién sabe dónde?". Está claro que lo seguiremos intentando porque, vengas o no a mi sección, sin embargo, te quiero.

Guillermo Summers en Esto es vida

 

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